miércoles, 24 de diciembre de 2008

Feliz Navidad, Religión y Gianni Vattimo

Es cierto, durante las últimas décadas he vivido la religión sobre todo como un tranquilizante, como un calmante ¿Qué hay de malo en todo ello? Desde que Giampiero enfermó, todas las noches antes de acostarme recito las Completas, la parte del Breviario que concluye la jornada. Aun hoy lo hago. ¡Ah, si lo supiera Cacciari! Me montaría un número desde lo alto de su trono. ¿Una costumbre? ¿Una superstición? La superstición es la única cosa seria que se puede cultivar en la vida. Lo demás son historias. Muchos me acusan de haberme diseñado un cristianismo a mi gusto. ¿Y...? ¿Tendría que vivir según una religión que me disgusta? VATTIMO, Gianni y PATERLINI, Piergiorgio. No ser Dios. Una autobiografía a cuatro manos. Paidós, Barceloona, 2008, p. 229.

Hoy leí este lindo libro de Gianni Vattimo y me gusto mucho. Me gusto muchísimo esta frase última: ¿Tendría que vivir según una religión que me disgusta? A mi lo que me gusta del cristianismo es la idea de que Dios es Amor. Y me gusta aquella frase que dice Ama y haz lo que quieras, que alguna vez dijo San Agustín.

En fin, eso era todo. Y desearles a todos los que pasan por ahi, los amigos, los que leen, los que llegan de casualidad googleando, o los que entran seguido, los amigos, profes, desconocidos, bloggers, que pasen una feliz navidad, y que sea motivo para renovar las ganas de amar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que frase no ?¿ Ama y haz lo que quieras.
Creo que el amor que ofrece ( o predica) el catolicismo y alguna parte del cristianismo, tiene dos fasetas. Obviamente, uno podría hacerlo de otra manera, pero no estarías siendo catolico, si no otra cosa, como la que hace Vattimo, ni mejor ni peor, si no diferente, distinta.
Volviendo a las fasetas del Amor, este tiene una primera dimensión que tiende hacia Dios, y otra hacia los hombres.
La dimensión que tiende hacia Dios, lo hace un amor perfectible, que se quiere parecer a El, que entrega todo por El, que se convierte por El, que se humilla por El.
Y luego, tenemos otra dimensión que se dirige hacia sus hermanos, hacia los hombres, amandolos, pero con la medida o parametro de la primera dimensión, que intenta amar como Dios.

Y ese amor a Dios nos debe hacer adecuarnos y transformarnos a El. Y no al contrario. Que tipo de amor podemos tener hacia alguna persona si la queremos transformar en lo que somos?¿
¿Porqué tendría que vivir según una religión que me disgusta? Claro, por que? Es mejor transformarla en lo que soy, para que disgustarme ?.

Entonces, creo que la frase de San Agustin nos quiere decir que si amamos como Dios, vamos a poder ser libres para hacer lo que queremos, pero no por una fuerza mágica del amor, si no por que dejamos de ser nosotros mismos, y comenzamos a parecernos al Señor, por que nos deja de disgustar, o quiza no nos deje de disgustar, pero se lo entregamos, a El, por amor. La cuestión no es simplemente amar, amar a lo humano, si no amar como El nos amo, si no cual es la diferencia con el amor del mundo. Amar la humillación, amar el dolor, el sufrimiento, la soledad, el disgusto, porque así amó El. Amó y ama su Iglesia, fundada en un pobre bruto incapaz de defender a un amigo que estaba en una situación dificil. Esa es la Iglesia del Señor, la que deja los 99 y busca solo 1 ( absurdamente ilogico). Esa es la iglesia del Amor.

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO QUERIDO AMIGOOO !!

UN ABRAZO GRANDE

gregorio gonzalez

elvanguardista dijo...

Feliz navidad, martin.

te escribo desde Lima, creo que las frases que refieres y comentas son pertinentes.
ahora, a mí, me recordó también otra de Vattimo, el creo que creo...
te dejo aqui: http://elvanguardista.wordpress.com/2008/07/02/entrevista-con-gianni-vattimo/, just in case, una entrevista que le hice hace buen tiempo al bueno de gianni.
un abrazo, sigue posteando!

m.